Tumbada la espalda en el pecho del colchón,
un mal día, o el día que no llego a la estación,
vivía un futuro incierto,
un canto, una ausencia y un lamento.
Corrían las notas en la habitación,
ahora que estamos a solas compongo una canción,
te miro, me acerco y te canto al oído
hoy el mundo se hecho pequeño...
para que esté contigo.
Los besos que vienen, llegan y se van,
apartan los labios de los sueños,
espero ponerme tan cursi como Sabina
y probar tu lado más pequeño.
Son sueños, mentiras o posible verdad,
son sueños, cuchillas y caricias,
guitarras tocadas al fondo de tu piel,
son sueños, solo sueños del día.
Son sueños.
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