El precipicio se encuentra a dos centímetros de mí,
de tí,
de nosotros,
de un sistema solar entre ecuaciones de Punset,
que lleva a la ciencia del amor,
la cual no me creo.
Obama no quiere volver a la luna,
yo nunca me fui de ella, ni lo haré...
porque encontré agua
y la gravedad me mantiene en su órbita.
Sí.
Soy un lunático.
Un loco que ya no camina,
un delirio inacabado,
tranquilizantes en vena
de los ojos vendados.
Me he metido en el cajón de los trastos
y al salir, me he quedado parado,
sin habla, sin encanto...
y afónico de un frío deshidratado.
Provocando lágrimas de papel manchado,
con voces gritonas y bruscas palabrotas.
Ahora, que mucho queda en familia,
entre edredones nórdicos,
bajo a la tierra y me declaro:
Un poco más ausente,
pero lunático.
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