miércoles, 21 de abril de 2010

Buenos días

Vueltas en la cama en una noche intranquila
donde un abrazo, pecho sobre pecho,
hará que te relajes,
pequeña mía.

Marcharé antes de que empiece el día
para extrañarte,
esperaré
recogiendo cacao y ordeñando en la pradera.
Encenderé el horno donde haré el pan,
regaré las plantas,
con el mantel cubriré la mesa,
y, con la brisa de la mañana,
se hará más corta la espera.

Subiré a la alcoba en silencio,
con la penumbra de mis besos para despertarte,
una caricia, un abrazo encarnado,
cubriré tu piel con lino blanco
y comenzaremos un día nuevo.

Oiremos gorriones, jilgueros,
jugar al gato y ladrar al perro.
Nadaremos en nuestros encantos
tan sólo con el murmullo del riachuelo.

Y entre tanto desayuno,
un latir,
buenos días,
un te quiero.

No hay comentarios.:

Palabra tras palabra para decirte con las mejores palabras, que mis palabras son sinceras. Porque en mi idioma, cada palabra tiene significado y tú... tú significas muchas palabras.